¿Por qué en Barrancabermeja ya nadie protesta?

Por EDGAR DANIEL RODAO*

Barrancabermeja –con orgullo y dignidad– fue la precursora a nivel nacional de los paros por el Derecho a la Vida.  Eso la hizo grande.

En las décadas finales del siglo pasado la situación de violencia fue tal, que toda la sociedad de Barrancabermeja se sintió acorralada en su propia ciudad.  El miedo y la zozobra eran pan de cada día, la comunidad sintió desespero por no encontrar ayuda de las instituciones.

Organizaciones de Derechos Humanos, los sindicatos encabezados por la Unión Sindical Obrera (USO), la Organización Femenina Popular (OFP) e incluso la Iglesia Católica en cabeza de monseñor Jaime Prieto Amaya convocaban a la ciudadanía –en forma patriótica– a protestar contra los gobiernos, exigiendo respeto por la vida y el reconocimiento de un Estado Social de Derecho fundado en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas y en la prevalencia del interés general.   Hasta los partidos políticos y sus líderes locales se sumaron y respaldaron esa manifestación popular de repudio colectivo y de esperanza por cambiar el estado de cosas.

Los paros por el Derecho a la Vida buscaban el reconocimiento mínimo de derechos y garantías para todos los ciudadanos incluyendo a los presuntos delincuentes quienes tiene derecho a un juicio, ser oídos y a que se les aplique justicia de acuerdo a lo contemplado en el código penal.

Hoy en Barrancabermeja ya nadie se acuerda de protestar por el Derecho a la Vida.

Mientras que en departamentos como Arauca, regiones como el Catatumbo y ciudades como Buenaventura, consideradas hasta hace poco «zonas de guerra», aceptaron y firmaron ceses al fuego y a las hostilidades, manteniendo un acercamiento al proyecto de Paz Total del presidente Gustavo Petro, la ciudad de Barrancabermeja, por el contrario, se convirtió en la «cenicienta de la paz» y nada que se procede a bajar los índices de violencia y la criminalidad.

En los últimos meses, la espiral de violencia ha venido creciendo y ningún lugar del municipio está a salvo de hechos violentos. Y no son solamente los atracos callejeros, es la ocurrencia de atentados con arma de fuego que dejan muertos y heridos (cifras no consolidadas señalan 93 asesinados en el 2022) y suceden en cualquier barrio o comuna, sin distinción.

La situación ha generado preocupación en toda la comunidad que observa alarmada que en cualquier lugar y hora los asesinos actúan sin respeto o consideración con la población.

Dolorosamente toca decirlo, pero este año van ya (3) tres mujeres asesinadas y ninguna organización ha salido – con fuerza y vehemencia – a exigir respeto por la vida humana particularmente en defensa de la mujer.

Frente a este incremento de la violencia son pocas y aisladas las voces que se escuchan rechazando la situación.

La preocupación es colectiva, pero la respuesta social ha sido tímida. La sociedad civil está lejos de un diálogo que pretenda alzar la voz para frenar la amenaza violenta contra la comunidad. 

Las organizaciones sociales y gremiales están dispersas, desarticuladas y preocupadas por otros asuntos

¿Será que por consideración con el gobierno de Gustavo Petro –quien es el jefe supremo de las fuerzas militares y de la policía– ahora  nadie le reclama por la seguridad de la ciudad?

No hay que olvidar que Barrancabermeja fue siempre la única ciudad en Santander en donde Gustavo Petro, como candidato, ganaba las elecciones.

Paradójico, hoy en día Santander está en paz y Barrancabermeja en guerra.

Si por pena o consideración con Petro no se le quieren organizar Paros por el Derecho a la Vida, hace rato se ha debido conformar un comité de las fuerzas vivas de la ciudad (como se hacía antes) que se traslade a Bogotá a un encuentro en la Casa de Nariño para exigirle al señor Presidente que lidere en Barrancabermeja el acogimiento a su propuesta de Paz Total.

Esto no da para más espera. 

La violencia aleja la inversión y la falta de inversión lleva al desempleo y a la miseria.

Dolorosamente.

@EdgarRodao

* Edgar Daniel Rodao es periodista oriundo de Barrancabermeja. Adelantó estudios en la institución universitaria INPAHU. Con 40 años de experiencia profesional, actualmente es el director de contenidos del portal noticioso Barrancabermeja Virtual.

Un comentario sobre «¿Por qué en Barrancabermeja ya nadie protesta?»

  1. Donde quiera que predomine la violencia o se violen los DDHH,, se debe protestar; no importa quién ejerza el gobierno de turno.

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