Votos de presión

Funcionaria un poco boba,
en reunión de empleados,
les dijo “estar obligados”
a apoyar a otro que roba.
Como en secretos de alcoba,
con tono suave, pausado,
propuso al electorado
salir a buscar los votos,
y no quedar empelotos
tristes y desempleados.

Por supuesto, el alboroto
tuvo ribetes de escándalo,
pues no se acepta que un vándalo
se crea que tenemos coto.
En ese bolsillo roto,
por cuenta del presupuesto,
es un proceder funesto,
que, aunque el superior lo alabe,
constituye falta grave,
para sacarla del puesto.

Ignorando la tal treta
el conspicuo gobernante,
con aureola elegante,
jugó su astuta gambeta.
“Ella no es ni mi estafeta;
no autorizo esa jugada;
seguro que la embarrada,
la fraguan mis enemigos”.
Y hasta sus propios amigos,
soltaron la carcajada.

Es que a todo Santander
le consta de las presiones
que, en todas las elecciones,
se ejercen desde el poder.
No es fácil desconocer
que obras, auxilios, ayudas,
de dotaciones las mudas,
son migajas a electores,
para elegir sucesores.
Negarlo es posar de Judas.

Biden y Petro, a la cárcel
Don Hunter y Nicolás,
delfines presidenciales,
están en los tribunales
por delinquir a cual mas.
Si la justicia es capaz
de juzgarlos sin cobijo,
en expedientes prolijos,
por los delitos aquellos,
a la cárcel irán ellos
a visitar a sus hijos.

ÑAPA
Se fue el más grande, el mejor;
al que aplaudió el mundo entero.
Hoy, de su gloria en honor,
hemos de gritar loor,
a don Fernando Botero.

* Tomado de Vanguardia

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