«Me aburrí de ser congresista en un país que no tiene arreglo»: Germán Navas Talero

El congresista Germán Navas Talero fue condecorado por la Universidad La Gran Colombia por cumplir 50 años como profesor de Derecho Penal. A Navas siempre se le ha reconocido su infatigable labor como representante a la Cámara, donde discute con fundamento las leyes que todos los días se quieren reformar o aprobar desde este recinto de la patria.

El Unicornio le robó unos minutos para conversar sobre sus últimos meses como congresista, el dolor que le da la aprobación de algunas leyes por congresistas sin preparación alguna, y la tristeza que le produce este país que, definitivamente, «no tiene remedio».

Usted dijo alguna vez que este país no necesita más leyes. Que lo que necesita el Congreso es ponerse a hacer control político. ¿Sigue firme con esa posición?
Claro, nuestros congresistas no tienen la cultura suficiente para entender la trascendencia de una ley, porque a la mayoría solo les interesa darse vitrina. No más mire usted cómo se votó el artículo 125 de la Ley de Presupuesto. Se estaba prevaricando, pues estaban modificando una ley Estatutaria a través de una de menor categoría, y no lo entendieron. A ellos les gusta es que la ley que aprueban les dé vitrina. Yo me atrevo a decir que de las 260 congresistas, entienden sobre el trabajo unos 30, los demás no.

¿A qué se debe esa poca calidad de los congresistas?
Las tierras dan productos propios, Colombia da un buen café. Pero en materia de capacidad intelectual nuestro pueblo, según dicen los entendidos, es de los que tiene más bajo el IQ (coeficiente de inteligencia) de Latinoamérica. Su capacidad de comprensión no puede ser igual a la de un finlandés o un japonés. Eso no lo dice Germán Navas, lo dice un estudio internacional. En el caso de las pruebas Pisa, si usted mira cuáles son los países con más bajo promedio, mire dónde está Colombia. A eso se debe el Congreso que tenemos. Si es un Congreso mal preparado, las leyes quedan mal preparadas. Si usted no sabe cocinar, nunca podrá hacer un buen almuerzo.

¿Cómo ve el hecho de que se tramiten tantas reformas constitucionales?
A los congresistas les interesa hacer escándalo con una ley, así esta ley no pueda cumplirse. Ahí se encuentran personas que presentan leyes todos los días. Yo siempre he dicho que si a mí me dieran la posibilidad de tumbar los proyectos en trámite, tumbaría unos 900, de los casi mil que debe haber en trámite. Un país que tiene la vulgaridad de presentar y tramitar en una semana 10 reformas constitucionales con debates de una hora, cuando en países más serios una reforma constitucional demanda estudio y debates de más de un mes. Aquí no, una persona como la que preside la Cámara de Representantes le da a usted tres minutos para que argumente si modifica o no la Constitución. Eso es lo que hace la señora Jennifer Arias, la presidenta de la Cámara. ¿Cómo expone usted sus razones para oponerse a una reforma constitucional en tres minutos? Pregúntele a Jennifer. De pronto ella en tres minutos allá en los Llanos enlaza una vaca, pero no estamos enlazando vacas, estamos reformando la Constitución. Este no es un país es un circo de parlamentarios.

¿Se va a lanzar para las próximas elecciones del Congreso?
No voy a seguir en el próximo período legislativo. Me aburrí, mis neuronas dijeron no más. Cuando yo entré a la Cámara había gente más preparada. Es cierto que no eran copartidarios míos, hubo fuertes encuentros, pero con ellos se podía discutir. Con lo que hay ahora no se puede discutir, no más mire el debate de presupuesto, cómo manejó eso la señora Arias, votaba el lazo para que todos votaran como ella quería. Por eso gritó ¡Anatolio vote sí!

¿Cuál fue esa ley que pasó y le dolió más?
Cuando a usted lo pisan diez veces es difícil decir cuál fue la que más le dolió, todas duelen. Eso que van a hacer con la justicia, de quitar las calidades para ser fiscal general, demuestra que no tienen el menor respeto por la justicia. Ayer estaban intentando modificar la ley para elegir los personeros porque quieren bajarle las calidades, eso demuestra quiénes están ahí. Ellos no saben ni qué es un personero, para ellos un personero es una ficha política que colocan en un municipio a efecto de que silencie las faltas del alcalde.

¿Sí tiene arreglo este país?
En una discusión que tuve ayer con varias personas, llegaban a esa triste conclusión que al parecer este país no tiene arreglo. Uno de ellos decía que el problema no es del país, sino del elemento humano que no está preparado, no ha sido educado. Es gente que sabe de fútbol pero que no sabe de respeto a los derechos.

Las personas que no somos abogadas, lo poco que aprendimos sobre el Derecho fue gracias a Consultorio Jurídico. ¿Vuelve este programa a la televisión, doctor Navas?
Puede estar seguro que volverá, oportunamente se les dirá cuándo vuelve a la televisión.

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