Los regalos de don Gerardo

Por GERARDO MARTÍNEZ MARTÍNEZ

¡Uy, llegó la Navidad
y nos toca dar regalos!
Ojalá que no sean caros
por la dura realidad.

Cualquier cosa es caridad
en medio de la emoción;
un detalle de ocasión
para un magistrado incauto.
Granados merece un auto:
un auto de DETENCIÓN.

La nueva Procuradora,
la exmagistrada canosa
que la justicia remoza
y acusan de trepadora.
Esa, del poder actora,
-cargos de nunca acabar-
ahora le toca juzgar
a sus amigos y clientes.
Para que ‘folié’ expedientes
le obsequiamos un PULGAR.

Al conocido ex fiscal
y frustrado embajador,
sin prestancia y sin honor,
toca regalarle el mal.
Pérfido a carta cabal,
esta vez le han dado duro,
por perverso y por perjuro
de entrampamiento en venganza.
Para pulir su acechanza,
hay que obsequiarle CIANURO.

Al candidato sabido
que no es ni fu ni fa,
ni chicha ni limoná,
y en Hidroituango está hundido:
a ese, muchos han pedido,
para acercarlo al ´uribio´
darle un regalo de alivio
e invitarlo, ya lo sé,
a tomar un buen café
no caliente sino TIBIO.

A Petro, un hombre sin amo,
-en aras de la amistad-
no hay que darle Ferragamo,
como del arroz el tamo:
hay que obsequiarle HUMILDAD.

A Duque, de Trump la foto,
y también la de Maduro.
A éste para andarle duro,
y a aquel para el alboroto.
Sí, un nuevo control remoto,
para que cambie el canal
del programa semanal
que tanto nos atormenta,
pues mucha gente lamenta
que hable mucho y haga mal.

Para la Sergio Arboleda
un mal país de juguete,
pues la burocracia enreda,
con nombramientos sin veda,
que nos mantiene al garete.

Al ministro Carrasquilla,
-de ese es mejor no hablar-
quiso estrenar nueva silla,
y hay que darle cajetilla
con tres bolas de VILLAR.

Finalmente, al populacho
que representamos todos,
rojos, blancos, verdes, godos,
de apellidos sin penacho:
por no ser “buenos muchachos”
el regalo que nos toca,
de beligerancia poca,
es soportar los cuatro años
con gobernantes de amaño
y obligado tapabocas.

@pedrojdelvalle

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