El sainete del Concejo del Socorro: la brutalidad de regalar lo ajeno

Por PUNO ARDILA

Andan divididas las posturas de los socorranos porque el ayuntamiento, en su infinita sabiduría, decidió regalar el emblemático Hotel Tamacara, uno de sus pocos bienes, para que funcione allí una sede de las Unidades Tecnológicas de Santander (UTS). El Concejo, dividido también, ocho a favor del regalo y cinco en contra, convocó a sesión para “debatir” el proyecto. Por supuesto, no se sabe si se trató de una demostración de habilidades para escupir falacias o sencillamente un sainete preparado y ensayado. Por supuesto, la votación terminó ocho votos a favor de regalar el bien del Socorro y cinco en contra.

Dos ejemplos de tantas falacias que desfilaron por la pasarela municipal fueron estas dos. La primera, de uno de los “honorables” concejales: «El derecho a la educación es constitucional y por lo tanto se debe aprobar el acuerdo para preservar ese derecho en el Socorro». La segunda, de una observadora: «Prefieren quedarse sin una sede Universitaria. Solo por envidia. Van a dejar a los Socorranos sin universidad? (sic)».

Por ahí alguien más dijo que hay que regalar el hotel para que ningún socorrano se vaya a quedar con él y le saque provecho, y que es mejor que haya UTS a que no haya nada, porque no ha habido iniciativas al respecto.

Primero. Si fuera por regalar el hotel, no veo por qué no sea mejor regalárselo a una institución socorrana, en vez de a una entidad foránea. Ahí se retrata esa esencia regional que hemos traído de lastre a lo largo de los siglos: “Preferible quedar jodidos, pero que los paisanos no progresen”. Entonces, si es porque el ayuntamiento está encartado con el hotel, hay que buscar socorranos que le den buen uso, pero como hotel, no como nada distinto.

Segundo. Sin duda, es otra postura roma decir que es mejor, “en vez de nada”, que haya una institución educativa en pleno parque principal. Si es por instituciones educativas, en el pueblo ya hay dos universidades que pueden encargarse del manejo del hotel como centro de prácticas hoteleras: “gana-gana”, que llaman ahora.

Tercero. ¿Cuál es el afán por entregar el hotel, si no se ha llamado a la ciudadanía a presentar propuestas? El Socorro es un importante atractivo turístico, y el Hotel Tamacara, además de emblemático, puede traer grandes beneficios, culturales y económicos. Socorranos emprendedores es lo que hay; pero toca convocar y escuchar.

Mensæ tegumentum. Recuerdo cuando el ayuntamiento levantó las calzadas de piedra labrada y, con pago conjunto con la ciudadanía, las cambió por cemento. Unos dijeron que el empedrado formaba parte de los valores culturales del Pueblito Viejo, y les cayeron rayos y centellas. Otros dijeron que echar cemento es progreso, y que se veía muy fea una calle de piedra, y que su mantenimiento era muy costoso; así que esos “otros” le compraron al municipio, a precio de tripa picha, toda esa piedra labrada… Para hacer el favor, y, de paso, también empedrar sus fincas.

@PunoArdila

(Ampliado de Vanguardia)

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