¿De regreso al terrorismo pandémico?

Por DIEGO OTERO PRADA

La tercera ola del Covid-19 seguramente terminará con un pico ligeramente superior al de la segunda, y comenzará la etapa descendente, entre mayo y julio. Habrá una cuarta ola de julio-agosto a octubre noviembre, seguido por una quinta de diciembre a marzo abril, y una sexta de abril-mayo 2022 a julio agosto, finalizando una séptima de septiembre a diciembre 2022, con picos cada vez menores en casos y muertes. Estas predicciones tan pesimistas las hago basadas en que no se han cumplido las cuatro condiciones para evitar más ciclos de la pandemia:

  • Hacer pruebas mínimo de 100.000 por día, con trazabilidad y aislamientos.
  • Una campaña agresiva de cultura ciudadana.
  • Implementar una política de ayudas monetarias: cerca de 40 millones de colombianos están en condiciones económicas lamentables, que los obligan a romper las restricciones para abastecerse.
  • Agilizar el plan de vacunación.

Infortunadamente, por no cumplirse estas condiciones básicas, en cada etapa ascendente el recurso siempre ha sido el de acudir a todo tipo de restricciones para evitar que colapsen los sistemas de salud, con graves perjuicios para la economía y los colombianos, que ya no pueden más. Por esto afirmé que entramos en una especie de panóptico colombiano, descrito por Jeremy Bentham y muy bien explicado por el filósofo francés Michel Foucault.

Situación internacional

A nivel internacional se está en la segunda ola, desde febrero, en cuanto a casos diarios de muertes. Sobresalen India, Turquía, Irán, Estados Unidos, Brasil, Francia, Alemania, Italia, España, Polonia, Suráfrica, Argentina y Colombia.

Tan rápida ha sido la expansión en esos países que Colombia bajó del puesto 11 al 12, superado por Argentina y muy cerca está Polonia, y en muertes se mantiene en el puesto 11 en valores absolutos. En valores por millón de habitantes Colombia mejoró al bajar al puesto 62 en casos, pero en muertos todavía sigue en una posición mala, en el puesto 27.

¿La tercera ola es tan terrible?

Hay completa exageración sobre la tercera ola. En primer lugar, no se ha alcanzado el pico de la segunda, que fue de 17 795 el 20 de enero cuando para el 27 de abril se llegó a 17 254. En segundo lugar, la tasa de letalidad ha venido bajando, y lo hizo de 2,5777 el 20 de abril a 2,5753 el 27 de abril, poco, pero ha disminuido. En tercer lugar, la tasa de recuperación se ha mantenido entre 93,3 y 93,4 por ciento en esta última semana. En cuarto lugar, los contagiados se han concentrado en 13 territorios. En quinto lugar, Bogotá se ha comportado bien en todos los indicadores, excepto la ocupación de las camas UCI.

El factor negativo han sido los muertos y la aceleración en contagiados que requieren hospitalización. Pero no hay supercontagios, como lo dice la señora Martha Ospina, directora del INS en El Tiempo del 28 de abril. Hay toda una exageración en la información, impresionante. Se está creando terror para justificar todo tipo de medidas restrictivas e impedir la movilización.

Situación nacional

En el período del 20 al 27 de abril se ha desacelerado la pandemia, ya que el promedio de crecimiento de casos totales fue de 5,12% en comparación con 12,79% del 13 al 20 de abril y de 43,36% del 6 al 13 de abril. Es señal de que ya estamos muy cerca del pico.

Gráficamente, en la evolución de la tercera ola, se ve una especie de mesta para esta última semana del 20 al 27 de abril.

En el cuadro 1 se ve como los casos del 23 al 27 de abril están muy cerca, alrededor de 17 116 y 17 393, con caídas desde el 24 de abril. En otras palabras, no estamos en ninguna etapa de aceleramiento como lo afirman los apocalípticos.

Pareciera que ya se está llegando o que se llegó al pico, pero hay que esperar una semana más para sacar conclusiones más firmes.

En verdad hay una desaceleración en esta tercera ola en todo sentido. Por ejemplo, antes los casos se habían duplicado en 94 días y hoy vamos en 118 días y no ha ocurrido, esperándose que esto se produzca después de 150 días.

Todo concluye en que las voces alarmistas están totalmente equivocadas porque no saben leer los números, les faltan cursos de estadísticas para que aprendan a sumar, restar, multiplicar, dividir y sacar tasas de crecimiento.

Gráfico 1 Evolución nacional del Covid-19

Fuente: cálculos con base en información de Minsalud

Cuadro 1 La evolución nacional del Covid-19 del 16 al 27 de abril

Fuente: cálculos con base en información de Minsalud

Bogotá no es el problema

Contrario a lo que dice la terrorífica alcaldesa Claudia López, Bogotá se ha comportado de modo aceptable en esta tercera ola, en cuanto a número de contagiados, muertos, tasas de letalidad y de recuperación. La falla se focaliza en la ocupación de las camas UCI. Es un fenómeno extraño: en la actualidad más contagiados requieren hospitalización, como si el virus hoy fuera más fuerte, pero menos letal.

Pues bien, las cifras, excepto por ocupación de camas UCI, no confirman las declaraciones exageradas de la alcaldesa. El 27 de abril el número de contagiados había llegado a 4461 contra 5945 en el pico de la segunda ola; el de muertos a 59 versus 108; del 20 al 27 de abril, la tasa de letalidad bajo de 2,03 a 2,01 y la tasa de recuperación de 93,0 a 92,4 por ciento.

El gráfico 2 es clarísimo. Los contagios venían subiendo continuamente del 10 de marzo de  698  4174 casos diarios de promedio semanal el 22 de abril, y de ahí en adelante cambia totalmente la tendencia, con crecimientos muy reducidos, terminando el 27 de abril con 4461 casos. O sea, no hay ningún desborde de los infectados ni de los muertos tampoco.

Gráfico 2 Evolución del Covid-19 del 10 de marzo al 27 de abril en Bogotá-Lineal y móvil

No todas las regiones se comportan igual

En el cuadro 2 se hace una comparación muy ilustrativa, de la evolución de los contagiados diarios por territorios y fechas específicas de la segunda y tercera olas. De 33 regiones, 13 estaban el 27 de abril en contagiados diarios por encima del pico de la segunda ola, entre los cuales se encontraban seis departamentos de la costa atlántica, Antioquia, Chocó, San Andrés, Guanía, Putumayo, Vichada y Guaviare.

Entre los 20 que no habían superado el pico de la segunda ola, sobresalen Bogotá, Valle del Cauca, Santander, Norte de Santander, Boyacá, Tolima, Huila, Cauca, entre otros, o sea el interior del país.

En cuanto a las tasas de crecimiento de los infectados, en la semana del 20 al 27 de abril, 16 departamentos las redujeron y 17 las aumentaron. Entre otras, Bogotá estaba en el puesto 11 en cuanto a las mayores tasas de crecimiento.

Todo esto significa, que no se puede generalizar, que el virus está muy concentrado en Bogotá, Antioquia y los departamentos de la costa Atlántica.

Cuadro 2 Comparaciones de los contagiados diarios por regiones y fechas

Evolución de muertos

En esta tercera ola el número de muertos está por encima de los de la segunda. El día 5 de abril con 397 muertos diarios se superó el promedio diario móvil de la segunda ola de 392 muertos el 25 de enero de 2021 y para el 27 de abril se alcanzó la cifra de 436 muertos diarios de promedio móvil.

En el cuadro 3 se presentan los muertos diarios de Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Barranquilla y Santa Marta que explicaban el 26 de abril el 54,38 % del total. Para esta fecha, el número de muertos diarios en Bogotá y el Valle del Cauca estaba por debajo de los ocurridos en el pico de la segunda ola, al contrario de Barranquilla, Antioquia y Santa Marta. Pero, mientras han crecido los muertos diarios en la capital y el Valle, en Barranquilla, Antioquia y Santa Marta se han reducido.

Cuadro 3 Muertos en Bogotá, Antioquia, Valle del Cauca, Barranquilla y Santa Marta

Hay algo interesante, al analizar infectados y muertos por edad, se están produciendo cambios, leves aún, pero muy dicientes del papel de la vacunación que serán objeto de estudio de otro artículo. En efecto, bajan los porcentajes de participación de los infectados, muertos y tasas de letalidad del grupo de 80 a más años, con un pequeño repunte para las edades 20 a 70 años. A medida que se vayan vacunando los adultos, el fenómeno se irá acentuando para estos grupos y al final para los de menos edad.

Medidas para controlar la pandemia

Si se toman las medidas correctas de las experiencias exitosas, no hay necesidad de encerramiento o acuartelamientos generalizados. Cuando se hace esto es porque ha fallado el sistema. Repito, la experiencia y los expertos que hacen investigaciones comparativas, que son los ingenieros y economistas, no los médicos ni los epidemiólogos, por ejemplo, los expertos del National Bureau of Economics-NBER de los Estados Unidos y el Center for Economic Research-CEPRE de Europa, todos los días reproducen investigaciones de todo tipo sobre el Covid-19. Estudian las políticas implementadas en todos los países, hacen previsiones, hacen comparaciones internacionales. De esos estudios he sacado las conclusiones de que las que las medidas apropiadas para combatir el Covisd-19son las siguientes:

 *Muchos testeos para detectar casos, hacer seguimiento a contactos y aislar los infectados

* Campañas de educación agresivas e intensas de educación a la sociedad

*Ayudas económicas apropiadas para que la población no se vea obligada a salir para buscar recurso

*Prohibir reuniones y aglomeraciones grandes

Hoy, las medidas de cuarentenes no los cumple la gente porque están agotados y necesitan ganarse la vida. En los barrios populares de todas las ciudades la gente incumple todo tipo de medidas. El pico por cédula es una burla y en los barrios populares ninguna tienda o comercio lo acata. Que solamente puede ir una persona por familia a las farmacias, los supermercados, salidas al aire libre, nadie las cumple porque Hacer cumplir estas medidas es imposible. Además, estas normas sirven para que la Policía tenga un poder absoluto y someta a mucha gente a arbitrariedades.

En Colombia no hay estudio de nada para determinar la efectividad de cada medida. Por ejemplo, el pico por cédula, nadie ha mostrado un estudio que compare la movilidad o aglomeraciones antes y después. Yo voy a Unicentro y no veo ningún cambio los días de pico por cédula con los normales.

La pandemia tiene su ciclo y estos se cumplen irremediablemente si no se toman las medidas mencionadas atrás. El virus es un ser que cambia, muta y nadie puede predecirlo, por más restricciones estrictas que se imponga. Además, ya los costos económicos son importantes después de un año y un mes, ya todo el mundo está agotado. 

De ahí que los acuartelamientos generalizados que les gusta a los médicos, los epidemiólogos, la alcaldesa Claudia López y a los políticos, no son la solución. Son un mecanismo para evitar el colapso del sistema de salud por fallas en tomar medidas científicas, que no pueden durar mucho tiempo porque acaban con la economía y la gente. Es una medida para retrasar la pandemia, no para acabarla, para que el pico no llegue tan rápido, pero como algún día hay que acabar el acuartelamiento vuelve el ciclo a irrumpir.

La única manera para que sirviera sería un acuartelamiento de por vida hasta que se logre la inmunidad de rebaño por vacunación y porque ha habido muchos infectados. Pero, esto, por supuesto es imposible en el mundo real. En un mundo ideal, en que no habría que trabajar, con abundancia de alimentos almacenados para meses, esto se podría hacer. Pero el mundo no es así. Los incas lo hacían, tenían almacenamientos para las épocas difíciles. Pero era una sociedad comunitaria, donde los gobernantes velaban por sus súbditos.

@DiegoOteroP

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial