Augurios y especulaciones en segunda vuelta

Por F SÁNCHEZ CABALLERO

Por estos días he visto todo tipo de análisis y elucubraciones en torno a los resultados de la primera vuelta, unos amparados en proyecciones numéricas, otros pensando con el deseo. Para estar a tono con las circunstancias, haré mis propios razonamientos.

El presidente Duque ganó la presidencia con poco más de 10 millones de votos. Partiendo del hecho de que su favorabilidad actual fluctúa en un 20% (Invamer), ese 20% correspondería a los barra-brava o purasangres uribistas que siguen metiendo las manos al fuego por su honorabilidad y la de Él (Uribe). Dada la abierta y desvergonzada campaña que Duque hizo en favor de Federico Gutiérrez, suponemos con alto grado de certeza, que de los cinco millones de votos obtenidos por Gutiérrez, dos millones corresponden a esos pura sangre; un millón puede responder a la influencia directa de los clanes políticos que le acompañaron, incluida la compra de votos y los ñeñes. Otro millón corresponde al regionalismo paisa, tan marcado a la hora de decidirse por alguien foráneo o uno de su tierra; y el millón restante puede obedecer a las presiones empresariales sobre el grueso de su clase trabajadora, incluidas la cláusula Petro y el miedo a perder sus empleos.

Dicho esto, supongamos que Rodolfo Hernández ganó en franca lid o a punta de TikTok el 50% del total de sus casi seis millones de votos. El otro 50% debemos buscarlo entre ese 70% de inconformes con el gobierno Duque, entre los que se encuentran miembros del partido conservador La U, liberalismo y centro. “Voto castigo”, lo llaman. Personas que querían mostrar al gobierno su desesperanza, su rechazo, y no encontraron mejor manera que abofeteando a su candidato a la manera del iracundo ingeniero. No era suficiente con que Petro se coronara ganador en primera vuelta, necesitaban decirle a Duque que su respaldado no llegaría ni siquiera al segundo lugar. Es como esas amigas transitorias que conseguíamos en la juventud para darle casquillo a la novia con la que acabábamos de romper… Pero ya está. Su indignación y su venganza está consumada. Enfrentados a los hechos y reflexionando a fondo, Rodolfo no es esa amiga que estamos dispuestos a llevar al baile. Para la segunda vuelta hay que pensarlo dos veces y escoger bien. De esos tres millones de “voto-castigo”, el ingeniero no podrá contar al menos con la mitad, el otro 50% se irá por Petro.

Hay un consenso general en que para las segundas vueltas el voto es menos emotivo y más de opinión, los clanes y partidos poco importan. De los 5 millones de votos obtenidos por Fico, 2 millones de purasangre, los de “cualquiera menos Petro”, irán a Rodolfo sin objeciones, pero el millón de votos comprados por clanes y narcos, sin la certeza de recuperar su inversión, ya no serán posibles. Y los pobres, acostumbrados a vender su voto por necesidad o por ignorancia ya no lo harán; o votarán por el candidato de su preferencia. Igual ocurre con la presión de los empresarios a sus trabajadores: aunque lo seguirán intentando, un 50% de ese rebaño esta vez puede rebelarse.

Cosa semejante ocurrirá con el regionalismo paisa; sin el rostro del candidato de su tierra en el tarjetón, optar por un viejito cascarrabias, misógino, machista y al cual nada los ata, no tiene sentido. Por lo tanto, no es cierto que esos cinco millones de Fico irán automáticamente para donde Rodolfo. Aparte de esos dos millones de uribistas purasangre, Rodolfo solo podrá confiar en unos cuantos. Siendo generosos, un 50%; el resto se abstendrán o votarán por el tipo que ha venido llenando plazas, peinando a sus contendores en todos los debates y del cual conocen su declarada lucha contra los corruptos. Es decir, de esos tres millones de votantes satélites, un 25% puede aterrizar en las huestes de Petro y el 25% restante se abstendrá.

Recapitulando, de los seis millones iniciales, Rodolfo Hernández garantizaría 4,5 millones, más unos 3,5 millones de la ultraderecha, para un total de 8 millones. Petro en cambio, ya tiene asegurados 8,5 millones, más 1,5 millones del centro, liberales o voto reflexivo, además de otros 750 mil del Eje cafetero y Antioquia extraídos del sentido común y el instinto de conservación. A todo ello hay que agregar la creciente ola de indignación femenina contra las declaraciones del ingeniero, que limitan el papel de la mujer en la sociedad a parir hijos y a la cocina. El voto femenino y el derecho de la mujer a la educación superior otorgados por Rojas Pinilla en el 54 están en riesgo, con este troglodita que dice admirar a Hitler y considera a los pobres una vaquita de leche. No será un detalle menor recordar que en estos días restantes, a falta de otros rivales, la exposición mediática de Petro aumentará en favor de sus ideas y pensamiento crítico. Dadas sus limitaciones verbales y programáticas, Rodolfo rehuirá los debates, por estrategia o por cobardía.

No olvidemos que ante la inminencia de la perpetuación del fascismo en Chile, los jóvenes se volcaron a las urnas, subiendo a Boric al poder. Es de esperar que la juventud colombiana, que vivió hostigamientos y persecuciones similares, recupere la memoria del abuso de la fuerza apenas hace un año, de las violaciones a jóvenes, las desapariciones y los asesinatos contra sus compañeros, y salgan a votar masivamente este 19 de junio en defensa de su derecho a la educación, a no endeudarse eternamente ante el ICETEX. Y a la libre expresión. (F)

www.fsanchezcaballero.net

@FFcaballero

* Imagen de portada, cortesía de https://www.dw.com/es

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