La pandemia ha dejado más pobres… y más multimillonarios

Los esfuerzos de los gobiernos de América Latina para combatir el coronavirus y salvar vidas se están viendo frustrados por la desigualdad económica, profundamente arraigada en esta región. La propagación del virus condujo a que se ahondara aún más la brecha entre los más ricos y el resto de la población, según un informe de Oxfam, confederación internacional formada por 19 organizaciones no gubernamentales, que realizan labores humanitarias en 90 países.

73 multimillonarios de América Latina han incrementado sus fortunas en 48.200 millones de dólares.

En Colombia, Oxfam trabaja desde 1982 apoyando iniciativas de la sociedad civil que apunten a crear una “ciudadanía activa”. De acuerdo con esta red global, al menos 73 de los multimillonarios de América Latina y el Caribe han incrementado sus fortunas en 48.200 millones de dólares entre marzo y junio pasados, período en que el COVID-19 se instaló con fuerza en la región.

El documento de Oxfam denuncia que, ante este grave escenario, los gobiernos de América Latina no están aplicando medidas fiscales que graven de forma decidida tanto la riqueza individual como los beneficios de las más grandes corporaciones financieras. Esto está socavando seriamente su lucha contra el coronavirus, la pobreza y la desigualdad.

Oxfam recuerda que la inversión pública en salud de los países de América Latina es del 4 por ciento del PIB como promedio. Después de décadas de privatizaciones y de falta de inversión, la situación de los sistemas de salud en América Latina hace casi imposible el freno de la pandemia. 

“El virus se ha expandido por América Latina por la desigualdad, ejemplificada por la enorme economía informal de la región y su falta de redes de seguridad, y por los Gobiernos que no gravan suficiente la riqueza y el capital. La población se enfrenta a un dilema: quedarse en casa y pasar hambre o arriesgarse y salir a intentar ganarse la vida. Las grandes fortunas tienen una enorme deuda con nuestras sociedades y ya es hora de que paguen la justa parte que les corresponde”, señala José María Vera, director ejecutivo interino de Oxfam Internacional.

En América Latina hasta 52 millones de personas podrían caer en la pobreza como consecuencia de la pandemia, lo que representaría un retroceso de 15 años. Un total de 140 millones de personas, alrededor del 55 por ciento de la población activa, se encuentran en la economía informal.

En contraste, la región ha visto surgir en promedio un nuevo milmillonario cada dos semanas desde marzo, mientras millones de personas siguen luchando contra la enfermedad o tienen enormes dificultades para llevar comida a la mesa.

En Brasil, uno de los países del mundo más afectados por el COVID-19, sus 42 milmillonarios aumentaron su patrimonio neto de 123.100 millones de dólares en marzo a 157.100 millones de dólares en julio, y los siete más ricos de Chile vieron cómo su patrimonio conjunto aumentó en un 27 por ciento, hasta alcanzar los 26.700 millones de dólares.

Oxfam advierte que son necesarias medidas fiscales urgentes, extraordinarias y estructurales. Entre ellas, propone aplicar un impuesto al patrimonio neto entre el 2 por ciento y el 3,5 por ciento con un millón de dólares exento. Con ello, los gobiernos latinoamericanos podrían recaudar al menos 14.260 millones de dólares, 50 veces más de lo que ahora podrían estar aportando a las arcas públicas estos milmillonarios.  En la actualidad solo tres países de la región cuentan con algún impuesto al patrimonio: Argentina, Colombia y Uruguay. 

El informe que se dio a conocer el lunes 28 de julio, también demuestra que este fenómeno se presenta con las industrias: mientras miles de pequeñas y medianas empresas están viéndose abocadas al cierre definitivo, los beneficios de grandes corporaciones como Microsoft, Visa o la farmacéutica Pfizer han crecido entre un 30 y un 50 por ciento desde principios de año. Todo un récord, compartido con un puñado de grandes empresas que están viendo cómo sus resultados se han disparado por el efecto “positivo” de la pandemia.

Sumado a lo anterior, Oxfam considera que “en Colombia persiste la más prolongada crisis humanitaria de América, pues ocupa el primer lugar en número de desplazados internos a nivel mundial. Existen altos y persistentes niveles de pobreza y desigualdad que afecta a pobladores rurales, mujeres y minorías étnicas.  La violación de los derechos humanos se ha convertido en una práctica habitual”.

La investigación de Oxfam llamada ¿Quién paga la cuenta? La puede ver completa aquí.

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