Mis recuerdos de Eduardo Umaña Luna

Por MARIO RAMÍREZ OROZCO*

Tuve la fortuna de tener en 1983 al maestro Eduardo Umaña como profesor de la primera cátedra de Derechos Humanos dictada en Colombia, y fue en nuestra querida Facultad de Derecho de la Universidad Nacional.

Del maestro, porque así nos dirigíamos a él, recuerdo muchas cosas. Con su imponente vozarrón nos puso al día sobre la importancia de entender el problema de la violencia en Colombia, sus causas, sus agentes y sus consecuencias.

Le preocupaba la inconsciencia general sobre la situación histórica de la violación sistemática de los derechos humanos, agudizada en ese momento previo al primer diálogo de paz entre Belisario y las FARC-EP, que para él abarcaba el fundamental derecho a la vida, pero también los derechos vulnerados en materia económica, política y social.

Adosaba sus clases refiriéndose a su trabajo de campo con Orlando Fals Borda y monseñor Germán Guzmán Campos para su ya clásico libro La Violencia en Colombia.

Igual, le gustaba contar aspectos de su vida como hijo del poeta José Umaña Bernal y de su familiar cercano, Camilo Torres Restrepo, hijo del exrector de la UN Calixto Torres Umaña, quien a su vez, fue primo hermano del Dr. Fernando Sánchez Torres.

Un detalle que resalta la magnificencia del Dr. Umaña se refiere a su retorno, mejor a su recuperación, para la facultad y para la universidad. Él tenía un pleito por su despido injustificado. Gracias a la mediación de su hijo Germán, excompañero de estudios mío, quien trabajaba en ese momento en la facultad de Economía, un grupo no muy pequeño de estudiantes nos dirigimos al apartamento del maestro, por los lados de la 53. Allí le ofrecimos que retornara a la facultad como profesor, propuesta que ya habíamos compartido con Sánchez Torres, quien se puso muy contento, pero nos puso en aviso sobre el pleito judicial entre la universidad y el maestro.

Sin embargo, el Dr. Umaña motivado por los estudiantes, prefirió sacrificar su justa reivindicación prestacional y optó por regresar a la facultad. El día de su reencuentro con sus estudiantes, en el hall principal de la facultad, fue aplaudido por la mayoría de estudiantes y docentes.

Al poco tiempo, el consejo de la facultad lo eligió como decano. Sobra decir que sus años de decanatura fueron de estabilidad y notorios avances académicos.

Otro hecho muy singular ocurrió durante su mandato, fue la caída, por fortuna sin víctimas, de los techos completos de las dos laterales de la facultad, la biblioteca y el auditorio. Él con su elocuencia dictaminó: “es simbólica la caída de estos dos techos, pues con ellos queda demostrado que nuestro acervo de saber y nuestra palabra están caídos como los techos. Comprometámonos para que con la nueva biblioteca y el nuevo auditorio recuperemos también un pensamiento y una palabra nueva y enérgica frente a estos tiempos”.

En clases, al Dr. Umaña le gustaba aproximarse a sus alumnos con historias personales sobre su labor como abogado defensor de presos políticos y las no pocas veces que trataron de intimidar su labor en los consejos de guerra.

Así mismo, era grato escuchar su pasión por la música clásica, por lo que los jueves y sábados, sin pedírnoslo, le guardábamos a él y su amada esposa doña Celina Mendoza un puesto en la parte baja del auditorio León de Greiff.

Una vez nos confesó que Mercedes Sosa era su cantante preferida y nos invitó a escucharla más.

Quedan muchos recuerdos, tanto como profesor magnifico y como de decano eficiente y respetuoso, pero no se puede dejar en el tintero que fue fundamental su apoyo para que la Revista Punto de Partida realizara un homenaje a Camilo Torres en la Facultad de Sociología.

Junto con Jorge Rivera y otros compañeros de la revista le hablamos de la idea y de inmediato se comprometió y cumplió.

En resumen, su semilla sigue viva en la mayoría de sus estudiantes y, hoy en el gobierno popular de Gustavo Petro están presentes su hijo Germán, como ministro de Comercio, y su nieto Camilo Eduardo como viceministro de Justicia.

@marioramirezor

* Mario Ramírez Orozco es abogado, doctor de Estudios Latinoamericanos de la UNAM de México, profesor visitante en el departamento de Ciencia Política de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia.

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